

Inicio en Mandayona (0-6 km)
El día comienza en Mandayona , un pueblo que refleja la calma de los entornos rurales. Desde la calle Real , el camino cruza el Río Dulce por un puente, donde encontramos la Fuente de la Chorrera , un lugar ideal para llenar las botellas antes de comenzar el trayecto. Justo al salir del pueblo, dejamos a un lado la antigua fábrica de papel, un símbolo de prosperidad en el pasado, y nos adentramos en un camino rural bien marcado.
Durante este tramo inicial, el paisaje está dominado por campos de cereal que se extienden hasta el horizonte. Es un recorrido cómodo y sin grandes desafíos, ideal para establecer el ritmo de la jornada. Aunque Mandayona cuenta con servicios básicos, como una fuente y algún alojamiento sencillo, es importante llevar provisiones desde aquí, ya que las localidades intermedias no disponen de bares ni tiendas.
De Mandayona a Aragosa (6-11 km)
Tras unos kilómetros, el sendero cruza la carretera CM-1011 , un tramo donde es importante prestar atención al tráfico. Siguiendo una senda de pescadores que bordea el Río Dulce , el paisaje cambia gradualmente: chopos altos flanquean el camino, proporcionando sombra y frescura, algo que se agradece en días cálidos. Este tramo tiene un encanto especial, con la tranquilidad del río como telón de fondo y el canto de las aves acompañándote en cada paso.
La llegada a Aragosa es una sorpresa agradable. A la entrada del pueblo, el área recreativa junto a una cascada tobácea invita a hacer una pausa. Aunque es un lugar pequeño, con apenas una veintena de habitantes, su pasado histórico como enclave defensivo musulmán en el siglo XI le añade interés. La iglesia románica de San Roque , sencilla pero cargada de historia, es uno de los puntos destacados de esta parada. Desde aquí, las paredes del barranco comienzan a ser más visibles, marcando el inicio del Parque Natural.
Aragosa a La Cabrera (11-17 km)
Dejando Aragosa atrás, el camino continúa siguiendo el curso del río. En este tramo, el sendero pasa junto a las ruinas del Caserío de los Heros , que en su día albergó una fábrica de papel moneda. Es un lugar que invita a detenerse y contemplar el entorno, ya que el barranco empieza a mostrar sus imponentes paredes de roca caliza, hogar de buitres leonados y otras aves rapaces. Si eres amante de la naturaleza, este es el momento perfecto para disfrutar del espectáculo que ofrece el cielo.
La entrada a La Cabrera se realiza cruzando un sólido puente medieval, uno de los puntos más pintorescos de la etapa. La iglesia del pueblo, del siglo XII, es un recordatorio de su pasado medieval, aunque hoy en día La Cabrera cuenta con solo seis habitantes censados. Es un lugar ideal para descansar y recuperar energías antes de continuar.
De La Cabrera a Pelegrina (17-20 km)
El tramo hacia Pelegrina es uno de los más bellos de la jornada, atravesando zonas de bosque de ribera donde el río Dulce serpentea con calma. A medida que te acercas, el imponente castillo de Pelegrina domina el horizonte, marcando el siguiente hito del camino. La subida hasta el pueblo es gradual, pero ofrece vistas que bien valen el esfuerzo.
Pelegrina, con su bar Bajá y su histórica iglesia románica, es un lugar perfecto para detenerse y disfrutar de la hospitalidad local. Además, es fácil imaginar por qué Félix Rodríguez de la Fuente eligió este entorno para rodar sus documentales: la belleza de la naturaleza aquí es simplemente inolvidable.
De Pelegrina a Sigüenza (20-24 km)
El último tramo comienza con una suave subida hacia el monte de El Rebollar , un área donde los enebros y los robles se combinan para crear un paisaje de singular belleza. Este ascenso, aunque corto, es un momento de conexión con el entorno, dejando atrás el bullicio del río para adentrarse en un bosque tranquilo.
La llegada a Sigüenza se realiza descendiendo por un sendero que ofrece vistas espectaculares de la ciudad y su imponente castillo. Este tramo final, más relajado, permite disfrutar del paisaje y reflexionar sobre la jornada antes de entrar en la ciudad. Una vez allí, la Catedral de Santa María , la Plaza Mayor y el Castillo-Parador te dan la bienvenida, ofreciendo una riqueza cultural y arquitectónica que merece ser explorada con calma.




Reflexiones finales
La etapa Mandayona – Sigüenza es un recorrido equilibrado que combina naturaleza, historia y la tranquilidad del Camino de la Lana. Desde los cultivos de cereal hasta los bosques del Parque Natural y las calles medievales de Sigüenza, esta etapa lo tiene todo. Planificar bien la logística, llevar agua y disfrutar del entorno son las claves para aprovechar al máximo este tramo inolvidable.
¡Buen camino, peregrino! 🌄
| Nombre | Ubicación | Precios | Servicios | Dirección | Contacto |
|---|---|---|---|---|---|
| El Albergue de Sigüenza | Céntrico | – | Desayuno € 6 (opcional) | Localización | 621200400 |

