Guía Definitiva para hacer el Camino de Santiago con Perro: Logística, Peligros y Presupuesto Real

¿Estás pensando en hacer el Camino de Santiago con tu perro?

Seguro que tienes esa imagen idílica en la cabeza. Tú, tu peludo, la mochila, un amanecer increíble en Galicia y esa conexión casi espiritual de caminar juntos hacia el fin del mundo. Suena al plan perfecto, ¿verdad?

Pues siento ser yo quien venga a pincharte el globo antes de que salgas de casa. Pero tengo que ser honesta contigo. Hacer el Camino con perro no es un paseo largo. No es una excursión de domingo. Es una prueba de ultra-resistencia logística, física y económica.

He visto a demasiados peregrinos volver a casa en el segundo día con el perro en brazos, las almohadillas en carne viva y el corazón roto por no haber planificado bien. Y no quiero que eso te pase a ti.

En este artículo, voy a dejar el romanticismo a un lado para hablarte de la cruda realidad: del asfalto que quema, de la pesadilla de encontrar transporte en España, de la Ley de Bienestar Animal y de cuánto te va a costar realmente ser un «Perregrino».

Si quieres a tu perro, lee esto hasta el final. Porque aquí no vamos a hablar de fotos bonitas para Instagram. Vamos a hablar de supervivencia.

Peregrina caminando con su perro por un sendero de tierra en el Camino de Santiago. Guía para perregrinos.

1. El Atleta Canino: ¿Está tu perro preparado físicamente?

Lo primero que necesitas cambiar es el chip mental. Mira a tu perro ahora mismo. Probablemente esté dormido en el sofá o persiguiendo una mosca. Bien. En el momento en que piséis el Camino, ese animal deja de ser tu mascota y se convierte en un atleta de élite.

Va a caminar una media de 20 a 25 kilómetros diarios. Durante 5, 6 o 7 días seguidos. Con calor. Con lluvia. Con piedras. ¿Tú correrías una maratón sin entrenar? No. Pues él tampoco puede.

El chequeo veterinario (La ITV obligatoria)

Antes de reservar nada, hay tres líneas rojas que no puedes cruzar. Si tu perro cumple alguna de estas, el Camino no es para él:

Cómo proteger las almohadillas del perro del asfalto caliente con botines de neopreno en el Camino de Santiago.
  1. Cachorros: Si tiene menos de 10-12 meses (o hasta 18 en razas gigantes), olvídate. Sus placas de crecimiento óseo no están cerradas. Someterle a este esfuerzo le dejará secuelas articulares de por vida.
  2. Geriatría y Patologías: Si tiene displasia de cadera, artrosis avanzada o problemas cardíacos, el impacto repetitivo lo destrozará.
  3. Braquicéfalos (Bulldog, Carlino, Boxer): En verano, el Camino es una trampa mortal para ellos. Su anatomía les impide refrigerarse correctamente jadeando, y el riesgo de golpe de calor y colapso respiratorio es altísimo.

La Regla de los 7 Segundos (Cuidado con las almohadillas)

El enemigo número uno del perro en el Camino no es el cansancio. Es el suelo. Especialmente en el Camino Francés, vas a encontrar muchos tramos de asfalto y carreteras secundarias sin sombra. En agosto, ese suelo puede alcanzar los 60ºC.

Haz esta prueba siempre antes de caminar por asfalto: Pon el reverso de tu mano sobre el suelo. Cuenta hasta 7. ¿Te quema? ¿No aguantas? Entonces tu perro tampoco. Sus almohadillas se abrasarán en cuestión de minutos.

¿La solución táctica?

  • Endurecedores: Empieza a aplicar cremas con extracto de centella asiática dos semanas antes de salir para «curtir» la piel.
  • Botines: Lleva siempre en la mochila unos botines de neopreno o caucho. No son moda, son EPIs (Equipos de Protección Individual) para tramos de carretera abrasiva.

El peligro silencioso: La Torsión Gástrica

Esto es vital y casi nadie habla de ello en los foros de viajes. Si tu perro come una gran cantidad de pienso o bebe mucha agua de golpe justo antes o después de hacer ejercicio intenso, su estómago puede rotar sobre su propio eje. Se llama torsión gástrica y es una muerte segura y dolorosa en pocas horas si no hay cirugía urgente. Y créeme, en mitad de un bosque gallego no hay quirófanos.

Protocolo sagrado del Perregrino: Jamás le des de comer nada más llegar a la etapa. Espera al menos una hora a que deje de jadear y su temperatura baje. Reparte su comida en varias tomas pequeñas a lo largo del día en lugar de una grande.

2. La Pesadilla Logística: Transporte (Cómo llegar al inicio)

Vale, tu perro está sano y es un atleta. Ahora viene el muro contra el que se chocan el 80% de los dueños. ¿Cómo narices llegas a Sarria, Tui o Roncesvalles con un perro de 25 kilos?

Bienvenido al «limbo logístico» del transporte público en España.

RENFE y el peso del perro

Aquí la báscula manda y crea dos categorías de peregrinos:

  • Menos de 10kg: Enhorabuena. RENFE te quiere. Pagas tu billete de mascota (aprox 10€ o 25% tarifa), lo metes en el transportín rígido (60x35x35 cm) y llegas a Galicia feliz.
  • Más de 10kg (hasta 40kg): Tenemos un problema grave. Aunque RENFE ha empezado a admitir perros grandes en algunos trayectos AVE (Madrid-Barcelona, Málaga, etc.), la línea que conecta con Galicia a menudo opera con trenes Alvia que tienen plazas limitadísimas o directamente inexistentes para perros grandes. Muchos peregrinos compran el billete y se quedan en tierra.
Perro viajando en coche hacia el inicio del Camino de Santiago. Alternativas al transporte en tren RENFE para mascotas grandes.

Autobús (ALSA y otros)

La normativa general de transporte interurbano te obliga a meter al perro en la bodega. Abajo. Con las maletas. En un transportín. Por favor, te lo pido como amiga: no hagas esto. El estrés térmico (hace mucho calor o mucho frío ahí abajo), el ruido del motor, la oscuridad y el miedo pueden ser fatales. He escuchado historias de terror de perros que llegan en estado de shock. Evítalo a toda costa si amas a tu animal.

Las 3 alternativas reales (si no tienes coche propio)

Si no quieres ir en tu coche y tener el problema logístico de volver a buscarlo al acabar (porque el Camino es lineal, no circular):

  1. BlaBlaCar: Es la opción más humana y eficiente. Busca conductor, filtra por «admite mascotas», habla con él antes y negocia. Si hace falta, paga dos plazas para que tu perro vaya cómodo y seguro con su arnés en el asiento trasero.
  2. Alquiler de Coche One-Way: Alquilas en tu ciudad y devuelves en el punto de inicio (Sarria, por ejemplo). Es caro porque las compañías (Hertz, Avis, etc.) te cobran una tasa extra por devolverlo en otra oficina, pero vas a tu ritmo.
  3. Pet Taxi: Existen empresas especializadas (como Taxi Way Sarria o Clicktrans) que te hacen el traslado puerta a puerta en furgonetas adaptadas. Es la opción VIP y cara (100-300€ según distancia), pero 100% segura.

IMPORTANTE: Correos NO transporta animales vivos. El famoso servicio Paq Peregrino es exclusivamente para mochilas y maletas. No intentes enviar a tu perro por paquetería porque es ilegal.

3. Alojamiento: ¿Dónde dormir con perro en el Camino?

Llegas cansada, te duelen los pies, se hace de noche… y te encuentras un cartel en la puerta del albergue: «Prohibido Perros». Aquí es donde tienes que abrir la cartera.

La realidad económica: La Red Pública de Albergues de la Xunta de Galicia no admite mascotas en el interior de las zonas comunes ni dormitorios (salvo perros de asistencia). Esto significa que el Camino con perro ha dejado de ser una experiencia low-cost.

Estás obligada a recurrir al sector privado: pensiones, hostales, hoteles o albergues privados que sean Pet Friendly.

  • El coste: Calcula entre 50€ y 70€ por noche (habitación privada + suplemento de perro).
  • La planificación: Olvídate de ir «a la aventura» o reservar el mismo día. Las plazas para perros son muy limitadas (a veces un hostal solo tiene 1 o 2 habitaciones aptas para animales). Si vas en temporada alta o Año Santo, tienes que reservar con 3 a 6 meses de antelación.

Consejo PRO: Cuando reserves, pregunta siempre: ¿El perro duerme conmigo en la habitación o en un canil fuera? Yo no recomiendo los caniles exteriores, garajes o cuartos de calderas. Tu perro está en un entorno extraño, hará frío por la noche en Galicia y si ladra por ansiedad, no dormirás tú ni nadie en el edificio. Busca siempre «Admite mascota en habitación».


4. La Mejor Ruta: Camino Francés vs. Camino Portugués

No todos los caminos son iguales para las patas de tu perro. Si vas a hacer los últimos 100km (lo mínimo para la Compostela), tienes dos grandes opciones y debes elegir bien.

Opción A: Camino Francés (desde Sarria – 115km)

Es el más famoso y social.

  • Lo bueno: Tiene más servicios, clínicas veterinarias de urgencia (en Sarria, Melide, Arzúa) y fuentes que ningún otro.
  • Lo malo: Mucho asfalto abrasivo, entradas a pueblos por carretera (peligroso en Portomarín o Santiago) y una masificación brutal en verano que puede estresar muchísimo a perros reactivos o miedosos.

Opción B: Camino Portugués (desde Tui – 119km)

Para mí, esta es la Ruta Ganadora para Perregrinos.

  • Lo bueno: Mucho más sendero de tierra y bosque (sombra y suelo blando), menos desnivel «rompepiernas» y multitud de riachuelos naturales para que el perro se refresque las patas y beba.
  • Lo malo: Menos densidad de servicios veterinarios, pero suficiente.
  • Veredicto: Si es tu primera vez y quieres disfrutar con él sin sufrir por sus patas, vete por Tui.

5. La Credencial Canina y la «Perregrina» (APACA)

Llegamos a la parte más bonita y reivindicativa. Tu perro no es una maleta. Es un peregrino. Ha sufrido, ha caminado y se ha superado igual que tú. Merece su reconocimiento.

Aquí entra en juego APACA (Asociación Protectora de Animales del Camino). En marzo de 2018 crearon la Credencial y la Compostela Canina. No es un simple papel de recuerdo. Es una herramienta para visibilizar a los animales, exigir mejores servicios y fomentar una convivencia ética y cívica entre peregrinos de dos y cuatro patas.

¿Cómo funciona? Presta atención:

  1. Dónde conseguirla: La credencial la gestiona directamente APACA. Tienes que comprarla a través de su página web o puntos oficiales. Quienes la distribuyen no obtienen beneficio económico; es una labor 100% altruista para normalizar el Camino con perro.
  2. El Sellado: Funciona igual que la tuya. En cada parada (bares, albergues, iglesias), pon el sello de tu perro en su propia credencial.
  3. EL PASO CRÍTICO (La Recogida): Ojo, porque aquí falla mucha gente. La Compostela Canina no se recoge en la Oficina del Peregrino de la Iglesia. Te la entrega APACA.Cuando estés haciendo la última etapa, antes de entrar en Santiago, tienes que ponerte en contacto con ellos para que te indiquen dónde recoger vuestra merecida Compostela Canina.

Datos de contacto APACA para recoger la Compostela:

No te presentes sin avisar. Son voluntarios y hacen una labor increíble que merece nuestra coordinación y respeto.


6. Llegada a Santiago: La Ley y la Catedral

¡Lo habéis conseguido! Habéis entrado en la Plaza del Obradoiro. Llora, abraza a tu perro y sácate la foto delante de la fachada. Pero ten cuidado, porque la emoción te puede costar una multa.

Con la entrada en vigor de la nueva Ley de Bienestar Animal en España:

  1. Tu perro NO puede entrar en la Catedral de Santiago (ni Pórtico de la Gloria, ni Museos).
  2. Está terminantemente prohibido dejarlo atado en la puerta o en una farola sin supervisión mientras tú entras a misa o a ver al Santo. La policía vigila esto y las multas son serias.

¿Qué hago si quiero visitar la Catedral? Tienes que contratar un cuidador. En Santiago existen guarderías caninas (como Residencia Veiga do Ulla o CanGal) y cuidadores particulares en plataformas como Rover o Gudog que pueden cuidar de tu perro por horas mientras tú haces el turismo cultural. Planifícalo antes de llegar.


7. Presupuesto Real: ¿Cuánto cuesta la broma?

Para terminar, hablemos de dinero. Como has visto, al no poder usar la red pública y tener que pagar suplementos y transportes especiales, el presupuesto se dispara.

Aquí tienes una estimación realista para una semana (Camino Francés desde Sarria):

  • Alojamiento: 350€ – 500€ (7 noches en habitación privada).
  • Transporte (Ida/Vuelta): 100€ – 300€ (Depende de si consigues tren barato o necesitas Pet Taxi/Alquiler).
  • Comida Perro: 30€ – 50€ (Pienso alta energía).
  • Transporte de Mochila: 25€ (Opcional, pero recomendado para cuidar tu espalda si tienes que ayudar al perro).
  • Veterinario/Botiquín: 50€ (Fondo de contingencia).

TOTAL ESTIMADO: Entre 600€ y 1.000€ por semana (sin contar tu comida).


Reflexión Final

Hacer el Camino de Santiago con tu perro es un desafío enorme. Requiere dinero, paciencia y una logística casi militar. Pero déjame decirte algo: merece la pena.

Ver a tu perro descubrir el mundo, dormir a su lado tras una jornada dura y compartir cada paso crea un vínculo indestructible que no se consigue en el parque de tu barrio. Para él, esto no es religión ni deporte. Para él, esto es el paseo más largo y maravilloso de su vida junto a su humano favorito.

Si te preparas bien, si llevas el botiquín y respetas sus límites, volveréis a casa siendo, de verdad, inseparables.

¡Buen Camino, Perregrinos!

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