

Salida de Salmerón: Primer ascenso y la Sierra de la Solana (0 – 20 km)
La etapa comienza en la plaza Mayor de Salmerón, saliendo por caminos de tierra que cruzan el arroyo de San Juan. De inmediato, enfrentarás una subida exigente con varias curvas en zigzag, donde ganarás cerca de 300 metros de altitud en tan solo 3,5 km. El terreno cambia de tierras de cultivo a un denso bosque que ofrece sombra y un ambiente fresco para este primer esfuerzo del día.
Superada la subida, el camino se suaviza al alcanzar una meseta con vistas impresionantes de los alrededores. Este tramo inicial es ideal para calentar motores y disfrutar del silencio de la naturaleza.
De la meseta a Villaescusa de Palositos y Peralveche (20 – 45 km)
Desde la meseta, los caminos de tierra continúan entre bosques y campos de cultivo, alternando tramos llanos y descensos suaves. Aquí podrás elegir entre dos variantes:
- La ruta principal bordea Villaescusa de Palositos, un pueblo abandonado con acceso restringido. Aunque no puedes entrar, las vistas del lugar evocan su historia. Este tramo es ideal para quienes buscan caminos amplios y fácil navegación.
- La alternativa por Peralveche es más llana y discurre por pistas de buena calidad, rodeadas de bosque cerrado que se abre hacia campos de cultivo.
Ambas opciones se unen cerca de un cruce de caminos en la línea divisoria entre las comarcas de la Alcarria y la Serranía
De los bosques a Mandayona (45 – 71 km)
La última parte de la etapa comienza con un descenso pronunciado por una pista de tierra que atraviesa un bosque espeso, seguido de una sección más abierta con vistas al valle del río Dulce. Este tramo es especialmente divertido para los ciclistas que disfrutan de descensos prolongados.
Cerca del final, el camino se une a una carretera secundaria que conduce a Mandayona. La entrada al pueblo es cómoda, y una vez allí, podrás disfrutar de servicios para peregrinos, ciclistas y visitantes. Mandayona es conocida por ser la puerta de entrada al Parque Natural del Barranco del Río Dulce, lo que la convierte en un destino perfecto para cerrar la jornada.




Reflexiones finales
La etapa Salmerón – Mandayona es un reto para ciclistas que buscan algo más que un paseo. Los desniveles significativos y los paisajes cambiantes te ofrecen una experiencia única. Desde las densas masas forestales hasta los amplios valles fluviales, cada kilómetro está lleno de descubrimientos.
Planifica bien tu jornada, lleva agua y comida suficiente, y disfruta de cada pedaleo. La recompensa: una etapa inolvidable que combina esfuerzo y gratificación.

