Bastones sí o bastones no.
Es de las preguntas que más se repiten antes de un Camino. Y la respuesta corta es esta: los bastones para el Camino de Santiago no son obligatorios. Pero bien elegidos y bien usados, te ahorran dolores. Sobre todo en las rodillas.
Aquí tienes todo lo que necesitas para decidir si llevarlos, cuáles comprar y cómo usarlos desde el primer día.
¿Son necesarios los bastones para el Camino de Santiago?
No. Muchísima gente llega a Santiago sin ellos.
Pero el Camino no es un paseo de una tarde. Son días seguidos caminando, con mochila, por tierra, piedra, barro y asfalto. Y ahí es donde los bastones marcan la diferencia:
- En las bajadas, descargan las rodillas. Es donde más se nota.
- En las subidas, te impulsas también con los brazos. Las piernas lo agradecen.
- Con lluvia, barro o piedra suelta, te dan dos puntos de apoyo más. Menos resbalones.
- Con el cansancio acumulado, reparten el esfuerzo por todo el cuerpo.
- Para parar. Apoyarte un minuto en los bastones en mitad de una cuesta también cuenta.
¿Cuándo puedes pasar sin ellos? Si tu ruta es bastante llana, si vas a hacer pocas etapas o si te molesta llevar algo en las manos.
Mi consejo: si dudas, llévalos plegables. Si no los usas, van en la mochila y apenas pesan. Si los necesitas y no los llevas, lo vas a notar.
Mira esto antes de comprar bastones
Antes de gastarte un euro, dale al play. En este vídeo te cuento lo que conviene saber para no equivocarte con la compra.
¿Uno o dos bastones para el Camino?
Aquí hay debate. Y las dos opciones valen. Depende de ti, de tus rodillas y de la ruta que elijas.
| Un bastón | Dos bastones | |
|---|---|---|
| Estabilidad | Ayuda, pero solo por un lado | Máxima. Apoyo simétrico |
| Descarga de rodillas | Algo | Mucha más, sobre todo bajando |
| Manos libres | Una siempre libre para agua, móvil o fotos | Ninguna mientras caminas |
| Peso y bulto | Menos | Algo más |
| Ideal si… | Tu ruta es suave y tus rodillas están bien | Hay desnivel, llevas mochila pesada o tus rodillas protestan |
Un truco: compra dos. Si un día te sobra uno, lo pliegas y lo guardas. Al revés no hay solución.
Bastón de trekking o bordón
El bordón es el bastón largo de madera de toda la vida. Es tradición. Es símbolo. Y mucha gente acaba teniéndole cariño.
Pero tiene sus pegas: pesa más, no se regula, no se pliega y es un lío si vuelves en avión.
Los bastones de trekking son ligeros, regulables y caben en la mochila. Menos poesía, más practicidad.
No hay respuesta correcta. Hay la tuya.
Cómo elegir bastones para el Camino de Santiago
No necesitas los más caros. Necesitas unos que no te den problemas durante semanas. Esto es lo que de verdad importa:
Plegables o telescópicos
Telescópicos: los tramos se meten unos dentro de otros. Se regulan con mucha precisión.
Plegables (en Z): se doblan en tres o cuatro partes, como los bastones de corredores de montaña. Quedan muy pequeños. Perfectos para meterlos en la mochila o viajar en avión. Revisa que tengan algún tramo regulable.
Aluminio o carbono
Aluminio: más resistente a los golpes y más barato. Si le das un mal golpe, se dobla antes que partirse.
Carbono: más ligero y absorbe mejor la vibración. Pero es más caro y un golpe lateral fuerte puede partirlo.
Para el Camino, el aluminio va sobrado para la mayoría de la gente.
El sistema de cierre
Mira cómo se bloquean los tramos. Los cierres de palanca (clip) son más fáciles de ajustar y más fiables. Los de rosca pueden aflojarse con el uso, y descubrirlo en plena bajada no hace gracia.
La empuñadura
- Corcho: transpira y se adapta a tu mano. La mejor para calor y etapas largas.
- Espuma (EVA): blanda y ligera. Muy cómoda.
- Plástico o goma: la más barata. Con calor, la mano suda y roza.
Si la empuñadura tiene una extensión de espuma debajo, mejor: en subidas cortas puedes agarrar más abajo sin tocar la regulación.
Las puntas y los tacos de goma
La punta metálica agarra muy bien en tierra y piedra. En asfalto y losas, resbala y suena. Y en el Camino hay mucho asfalto.
Por eso, lleva siempre tacos de goma. Y un par de repuesto, porque se pierden. Siempre.
Ver bastones plegables en Amazon →
Cómo usar los bastones de senderismo correctamente
Bastones sin técnica pueden ser peor que no llevar nada. Cargan hombros y muñecas y te hacen caminar raro. Esto es lo básico.
La altura correcta
- En llano: apoya la punta en el suelo junto al pie. Tu codo debe formar un ángulo de 90°.
- En subida: acórtalos entre 5 y 10 cm.
- En bajada: alárgalos entre 5 y 10 cm.
Los dos bastones, siempre a la misma medida. Y después de ajustarlos, comprueba que el cierre ha quedado bien apretado.
La correa (casi nadie la usa bien)
Mete la mano por la correa desde abajo y luego agarra la empuñadura, atrapando la correa entre la palma y el puño. Así el peso descansa en la correa y no tienes que apretar. Tus manos, al final del día, lo notan.
En bajadas muy técnicas, hay quien saca la mano de la correa para no quedarse enganchado si tropieza.
El ritmo
Brazo contrario a la pierna, como cuando caminas sin nada. Pie derecho, bastón izquierdo. No lo pienses mucho: en diez minutos sale solo.
Subidas y bajadas
Subiendo, clava el bastón a la altura de tus pies y empuja hacia atrás. No lo lances lejos.
Bajando, apóyalo por delante para frenar. Rodillas un poco flexionadas y pasos cortos.
Errores más comunes con los bastones en el Camino
- Estrenarlos el primer día. Cualquier cosa nueva en el Camino, mejor probada en casa.
- Llevarlos demasiado largos. Hombros arriba, cuello tenso, espalda cargada.
- Agarrarlos a muerte. Para eso está la correa.
- Clavarlos muy por delante. Te frenan en vez de ayudarte.
- Ir sin tacos de goma. Tu paciencia y la de quien camina a tu lado sufrirán en el asfalto.
- Pensar que los más caros caminan por ti. No. La técnica pesa más que la marca.
Cuando no los uses, llévalos plegados en los laterales de la mochila, con las puntas hacia abajo y tapadas. Si aún no tienes mochila, echa un ojo a cuál elegir para el Camino: muchas traen sujeción para bastones.
¿Puedo llevar los bastones en el avión?
Durante años la respuesta fue no: había que facturarlos.
En 2025, la Federación Canaria de Montaña informó de un cambio en la normativa de AENA que permite llevar bastones de senderismo plegables en el equipaje de mano, dentro de la maleta.
Aun así, la última palabra la tienen el control de seguridad y tu aerolínea. Y si vuelas desde fuera de España, las normas cambian. Antes de volar:
- Consulta la web de AENA y la de tu compañía aérea.
- Lleva los bastones plegados y dentro de la maleta, no colgando fuera.
- Si hay dudas, factúralos o envíalos con Correos.
Otra opción: comprarlos al llegar a tu punto de salida. En muchos hay tiendas que los venden, pero la oferta es limitada y no los habrás probado. Y para la vuelta, aquí tienes cómo volver a casa después del Camino sin dramas.
Preguntas frecuentes sobre bastones para el Camino de Santiago
¿Qué altura deben tener los bastones?
En llano, la que deja tu codo en ángulo recto con la punta apoyada en el suelo. En subida, entre 5 y 10 cm menos. En bajada, entre 5 y 10 cm más.
¿Es mejor llevar uno o dos bastones?
Dos dan más estabilidad y descargan más las rodillas. Uno te deja una mano libre y es suficiente en rutas suaves. Si tienes dudas, compra dos y decide sobre la marcha.
¿Merecen la pena los bastones de carbono?
Son más ligeros, pero más caros y más frágiles ante golpes laterales. Para la mayoría de peregrinos, unos buenos bastones de aluminio con cierre de palanca son suficientes.
¿Se pueden llevar bastones en el equipaje de mano?
Desde 2025, AENA permite los bastones plegables dentro del equipaje de mano, pero confírmalo siempre con tu aerolínea y el aeropuerto antes de volar. Si hay dudas, factúralos.
¿Necesito tacos de goma?
Sí. En asfalto y piedra lisa la punta metálica resbala y hace ruido. Lleva tacos puestos para esos tramos y algún repuesto.
Para terminar
El bastón no camina por ti.
Pero te sostiene en la bajada que no esperabas. En el barro del tercer día. En esa cuesta en la que ya no te quedan piernas.
Elígelos con calma, pruébalos antes y ajústalos bien. El resto lo hace el Camino.
Buen Camino.


