Tienes una ampolla. Mañana te quedan 22 kilómetros.
Esa es la situación, y la pregunta es siempre la misma: ¿se pincha o no se pincha?
Te cuento cómo lo hago yo: el método de la aguja y el hilo, paso a paso, cómo curarla esa misma noche y cómo volver a calzarte al día siguiente. También cuándo no debes pincharla y cuándo toca ir a un centro de salud.

¿Hay que pinchar una ampolla o es mejor dejarla?
Si estás en casa y no tienes que andar mañana: déjala. La piel de encima es la mejor protección que existe y en unos días se reabsorbe sola.
Pero en el Camino la cosa cambia. Una ampolla grande, a tensión y en una zona de apoyo va a reventar sola dentro de la bota, sucia y a mitad de etapa. Ahí es mejor drenarla tú, en condiciones, esa noche en el albergue.
| Tu ampolla | Qué hacer |
|---|---|
| Pequeña y no molesta | No la toques. Protégela y sigue. |
| Grande, tirante y duele al pisar | Drénala con el método de abajo, sin quitar la piel. |
| Ya abierta | No la pinches. Limpia, desinfecta y tápala con gasa. |
| De sangre o muy morada | No la pinches. Protégela y que la mire un profesional. |
| Con pus, roja alrededor o con fiebre | Para y ve a un centro de salud. |
Cómo pinchar una ampolla: el método del agujero de arroz
Olvídate del Compeed. En serio. Si ya tienes la ampolla reventada, eso es como echarle una manta a un incendio. Lo he probado. Varios días, varios kilómetros. Y solo conseguí que la cosa empeorase.
Lo que de verdad funciona, y te lo digo con los pies reventados de haber hecho el Camino en invierno, es esto:
- Lávate las manosCon agua, con jabón, con lo que tengas. Pero lávatelas. No queremos convertir una ampolla en una historia de terror.
- Desinfecta el materialUna aguja y un hilo fino. Esterilízalos con alcohol o con un antiséptico. Si solo tienes el mechero, pasa la aguja por la llama y déjala enfriar. No es un quirófano, pero tampoco una charca.
- Pincha la ampollaSí, va a doler un poco. Pero menos que seguir caminando con esa burbuja. Pincha de lado a lado, por la base, y deja el hilo dentro atravesándola para que drene.
- Haz un agujero del tamaño de medio grano de arrozEste es el truco que no te cuenta nadie. Con una tijerita desinfectada, estira un poco de los extremos del hilo y haz un corte mínimo en la parte más baja de la ampolla. Lo justo para que quede un agujero del tamaño de medio grano de arroz. Así no se cierra antes de tiempo ni se vuelve a llenar.
- Nunca quites la piel de encimaAunque quede arrugada. Esa piel es el mejor apósito que vas a encontrar y protege la carne viva de debajo.
- Antiséptico, sin escatimarUn buen chorro dentro. Pica, sí. Pero más pica cuando se infecta y acabas caminando como un pingüino tres días.
- Cubre con una gasaNada de sellarlo al vacío. Una gasa limpia y esparadrapo por encima. Que respire, que drene, que se seque.
- Déjalo toda la nocheA la mañana siguiente la ampolla está mucho menos inflamada, seca por dentro y lista para tirar otros 20 kilómetros. Y lo mejor: no se vuelve a llenar, porque ese agujerito sigue drenando.

Después de pincharla: esa noche y al día siguiente
- Esa noche: pie limpio, seco y al aire. Nada de calcetín encima de la gasa dentro del saco.
- Por la mañana: revisa la zona, cambia la gasa y protege el punto de roce con cinta antes de calzarte.
- Calcetín seco y limpio. Y otro de repuesto en el bolsillo de la mochila.
- Ajusta la etapa. Si duele al pisar, acorta. Una ampolla bien tratada se resuelve en 24-48 horas; una mal gestionada te puede parar una semana.
- Para en cuanto notes otro escozor. Ese calorcito es la siguiente ampolla avisando.
Por qué el Compeed no vale para una ampolla abierta
Los apósitos hidrocoloides sirven para prevenir, sobre una zona enrojecida y con la piel intacta. No para curar una ampolla que ya está abierta.
Sellan la herida, la dejan sin respirar y pueden atrapar bacterias. Y cuando intentas quitarlo, muchas veces se lleva la piel con él. Si alguien en el albergue te dice que te pongas uno encima de una ampolla reventada, ya sabes lo que piensas.

Cuándo no debes pinchar y cuándo ir al médico
En el Camino hay centros de salud en casi todos los pueblos grandes y farmacias acostumbradas a peregrinos. Perder media mañana ahí es mucho mejor que perder el Camino entero.
Botiquín de pies del peregrino
Pesa poco y te puede salvar la etapa. Esto es lo que llevo yo:
- Agujas e hilo esterilizados
- Betadine o antiséptico similar
- Gasas estériles
- Esparadrapo
- Tijeras pequeñas
- Vaselina o crema antifricción
- Analgésicos de venta libre, si los tomas habitualmente
Y lo más importante, que es lo de antes: cómo evitar ampollas en el Camino de Santiago, con el calzado, los calcetines y la vaselina bien elegidos. Si tus botas son nuevas, ablándalas antes de salir.
Preguntas frecuentes sobre las ampollas en el Camino
¿Se debe pinchar una ampolla del pie?
Si es pequeña y no molesta, no. Si es grande, está tirante y tienes que seguir caminando, drenarla con aguja e hilo estériles suele ser lo más práctico, sin quitar nunca la piel de encima.
¿Con qué se pincha una ampolla?
Con una aguja estéril y un hilo fino desinfectado, manos limpias y antiséptico. Después, gasa y esparadrapo, sin sellar la herida.
¿Duele pinchar una ampolla?
Molesta unos segundos, mucho menos que seguir caminando con ella a tensión. El alivio es inmediato porque se quita la presión.
¿Puedo seguir caminando al día siguiente?
Sí, en la mayoría de los casos. Cambia la gasa, protege la zona de roce, ponte calcetines limpios y, si duele al pisar, acorta la etapa.
¿Cuánto tarda en curarse una ampolla?
Bien tratada, entre 24 y 48 horas deja de molestar, aunque la piel tarda algunos días más en recuperarse del todo.
¿Sirve el Compeed para una ampolla reventada?
No es recomendable. Los apósitos hidrocoloides sirven para prevenir sobre piel intacta; sobre una ampolla abierta sellan la herida y pueden favorecer una infección.
Para cerrar
Las ampollas no deberían mandar en tu Camino. No les des ese poder.
Con cuatro cosas bien hechas, y cero miedo a pinchar cuando toca, puedes seguir caminando sin que cada paso sea un castigo.
Prepárate bien. Cuida tus pies. Y cuando la cosa se ponga fea, actúa.
Cada kilómetro es tuyo. Cada ampolla también, pero que ninguna te quite la experiencia.
Nos vemos en el Camino.
También mío
Diario del Camino de Santiago
Para anotar cada etapa, cada sello y cada ampolla que sobreviviste. Dentro de unos años será lo que más valores de todo lo que te llevaste.
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Esto es lo que hago yo después de muchos kilómetros, no un consejo médico. Ante cualquier duda o signo de infección, consulta con un profesional sanitario. Este artículo contiene enlaces de afiliado de Amazon: si compras a través de ellos recibo una pequeña comisión, sin coste adicional para ti.



