Puedes salir sin bastones. Puedes salir con las zapatillas equivocadas. Incluso puedes salir sin haber entrenado, que no te lo recomiendo pero se sobrevive.
Lo que no puedes es salir sin credencial.
Es el único papel que de verdad necesitas, y cada temporada veo gente plantada en la puerta de un albergue municipal descubriéndolo en el peor momento posible.
Te cuento qué es exactamente, dónde conseguirla estés donde estés, cuánto cuesta y cómo sellarla para que no te den un disgusto al llegar a Santiago. Y sobre todo, cuál no te van a aceptar, que eso no te lo cuenta casi nadie.
Qué es y para qué sirve de verdad
La credencial del peregrino es un cartoncillo plegable con casillas en blanco. Ahí vas pegando los sellos de los sitios por los que pasas.
Suena a poca cosa. Hace tres cosas importantes:
- Te abre la puerta de los albergues de peregrinos.En los municipales y parroquiales no entras sin ella. No es que te lo pongan difícil: es que sin credencial no eres peregrina a efectos de alojamiento, y esa cama está reservada para quien sí lo es.
- Demuestra que has hecho el Camino.Los sellos, con sus fechas, son la prueba de por dónde has pasado y cuándo. Nadie se fía de tu palabra, y con razón.
- Es lo que te dan a cambio de la Compostela.Al llegar a Santiago la presentas en la Oficina de Acogida al Peregrino y, si cumple, te expiden el certificado.
Y hay una cuarta, que no aparece en ningún reglamento: al volver a casa es el objeto que más vas a mirar. Con diferencia.

Dónde conseguir la credencial
Aquí está la duda que trae a casi todo el mundo a este artículo. Tienes tres vías.
1. En tu ciudad, antes de salir
Es la mejor opción y la que yo te recomiendo. La consigues con calma, la miras, la entiendes y no dependes de que un sitio esté abierto el día que llegas.
¿Dónde? En la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de tu provincia. Las hay prácticamente en toda España: Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Bilbao, Zaragoza, Vigo, Málaga y un largo etcétera. También en muchas parroquias y obispados.
Búscala como «asociación amigos del Camino de Santiago» y el nombre de tu provincia, y llama antes de ir. Casi todas tienen horario reducido y voluntarios, no personal contratado.
2. En el punto donde empiezas a caminar
Si sales de un punto clásico, allí la venden. En Sarria hay varios sitios, igual que en Saint-Jean-Pied-de-Port, Tui, Ferrol, Oporto, Roncesvalles o León. Normalmente en el albergue de peregrinos, en la oficina de turismo o en la parroquia.
Funciona bien, pero llega con margen. Si aterrizas un domingo por la tarde te puedes encontrar todo cerrado, y ahí ya empiezas el Camino con el pie cambiado. Si empiezas por ahí, esto te va a venir bien: cómo llegar a Sarria.
3. En la Oficina de Acogida al Peregrino de Santiago
Está en la Rúa Carretas, 33, y abre todos los días. Es la fuente oficial: la credencial la emite la Catedral de Santiago a través de esta oficina.
Sirve sobre todo si empiezas un camino desde Santiago (a Fisterra o Muxía) o si vas a encadenar otra ruta. Para el resto es poco práctico, porque te pilla al final.
La credencial que no te van a aceptar
Presta atención a esto, porque es el disgusto más caro de todo el artículo.
Y en internet se vende de todo. Credenciales «del Camino» bonitísimas, con diseños preciosos, que no las emite nadie autorizado. También hay plantillas en PDF para imprimir en casa. Puedes sellarlas y guardarlas de recuerdo, pero no te van a dar la Compostela con ellas, y en muchos albergues públicos tampoco te van a dar cama.
Antes de comprar por internet, asegúrate de que quien te la vende es una asociación o entidad autorizada. Si no lo dice claramente en ningún sitio, desconfía.
Cuánto cuesta
Poco. Suele ir de los dos a los tres euros, y en bastantes parroquias y asociaciones funciona por donativo.
El precio cambia según quién te la dé, porque cada entidad autorizada la distribuye por su cuenta. Si alguien te pide diez o quince euros por una credencial, no estás pagando el documento: estás pagando el diseño o el envío.
Cómo se sella (y cuántos sellos necesitas)
La regla que importa es esta: en los últimos 100 kilómetros te piden dos sellos por cada día de camino. En el resto del recorrido, con uno al día vas servida.
Por qué: porque el tramo final es el que más gente hace y el más fácil de falsear. Dos sellos diarios con fechas distintas demuestran que has caminado, no que has cogido un taxi.
| Dónde sellar | Detalle |
|---|---|
| Albergues | Siempre, al hacer el registro. El sello con fecha te lo ponen ellos. |
| Iglesias y parroquias | Los más bonitos, casi siempre. A veces hay que pedirlo en la sacristía. |
| Bares y cafeterías del Camino | Los que te salvan a media mañana cuando llevas solo uno. |
| Ayuntamientos y oficinas de turismo | Fiables y con horario de oficina. Ojo con los festivos. |
| Hoteles, pensiones y casas rurales | Casi todos los del Camino tienen su sello. |
Credencial, Compostela y certificado de distancia
Se confunden constantemente y no son lo mismo.
| Qué es | Cuándo | Coste | |
|---|---|---|---|
| Credencial | El cartoncillo donde recoges los sellos | Antes de empezar | 2-3 € o donativo |
| Compostela | El certificado en latín que acredita la peregrinación | Al llegar a Santiago | Gratis |
| Certificado de distancia | Documento con tu punto de salida y los kilómetros | Al llegar, opcional | De pago |
Para que te den la Compostela hacen falta tres cosas: haber hecho 100 km continuos a pie (o 200 en bici) en dirección a Santiago, por una sola ruta oficial sin mezclar caminos; acreditarlo con los sellos; y hacer el Camino por motivación religiosa o espiritual. Se entrega en persona y es gratuita.
Ese último punto genera mucha polémica. En la práctica nadie te examina de nada, pero es lo que dice la norma y conviene saberlo antes de llegar al mostrador.
Los errores que veo cada temporada
- Llevarla suelta en el bolsillo de la mochila. Se dobla, se arruga y se rompe por los pliegues. Una funda de plástico con cierre y listo.
- Que se moje. Es el desastre número uno, y no tiene arreglo: la tinta de los sellos se corre y adiós. Va siempre en bolsa hermética, sobre todo si llueve. Te lo cuento entero en qué llevar para la lluvia en el Camino.
- Quedarse sin casillas. Si haces un camino largo, la credencial se llena. Pide una segunda por el camino y grápalas o guárdalas juntas: las dos son válidas.
- Sellar como si fuera un álbum de cromos. Ocho sellos al día en el primer pueblo bonito y luego no te quedan huecos para los últimos 100 km, que son los que cuentan. Modera.
- Olvidar el sello del último día. Necesitas uno de la etapa final. Sellar en Santiago al llegar es lo más seguro.
- No apuntar el nombre. Rellena tus datos el primer día. Una credencial sin nombre no acredita a nadie.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se consigue la credencial del peregrino?
En las asociaciones de amigos del Camino de Santiago de tu provincia, en muchas parroquias y obispados, en los puntos habituales de salida como Sarria, Tui, Ferrol o Saint-Jean, y en la Oficina de Acogida al Peregrino de Santiago, en la Rúa Carretas, 33.
¿Cuánto cuesta la credencial del peregrino?
Entre dos y tres euros normalmente, y en bastantes parroquias y asociaciones se entrega por donativo. El precio varía según la entidad que la distribuye.
¿Se puede comprar la credencial del peregrino por internet?
Sí, pero con cuidado: solo se acepta la emitida por la Catedral de Santiago a través de la Oficina de Acogida al Peregrino o por una entidad expresamente autorizada. Las credenciales «decorativas» que se venden por internet y las plantillas en PDF no sirven para la Compostela.
¿Cuántos sellos hay que poner al día?
Dos sellos por día en los últimos 100 kilómetros hasta Santiago. En el resto del recorrido basta con uno diario. Se sella en albergues, iglesias, bares, ayuntamientos y alojamientos.
¿Sirve la misma credencial para varios caminos?
Sí, mientras queden casillas libres. No caduca. Lo que no puedes es mezclar rutas dentro de los 100 km finales: ese tramo tiene que ser continuo y por un único camino oficial.
¿Qué pasa si pierdo la credencial a mitad del Camino?
Consigue otra en el siguiente albergue o parroquia y sigue sellando. Pierdes los sellos anteriores, así que si ya estabas dentro de los últimos 100 km puede que no llegues al mínimo para la Compostela. Por eso conviene hacerle una foto cada pocos días con el móvil.
Para cerrar
La credencial cuesta dos euros y se consigue en una tarde. Es, con diferencia, la parte más fácil de preparar el Camino.
Consíguela pronto, que sea oficial, métela en una bolsa hermética y sella dos veces al día en el tramo final. Con eso ya no tienes que pensar más en ella.
Y cuando vuelvas a casa, será lo único que traigas que no se pueda comprar.
Nos vemos en el Camino.
Las condiciones de la credencial y de la Compostela son las que publica la Oficina de Acogida al Peregrino de Santiago de Compostela; conviene comprobarlas antes de salir por si cambian. Este artículo contiene un enlace de afiliado de Amazon: si compras a través de él recibo una pequeña comisión, sin coste adicional para ti.

