Vas a llevar de más. Casi todo el mundo lo hace.
Y no porque seas previsora, sino porque en casa, con la maleta abierta encima de la cama, parece mentira que se pueda vivir tres semanas con tan poca cosa. Luego llegas a la tercera etapa, te duele el trapecio y empiezas a hacer cuentas de lo que darías por no haber metido ese segundo pantalón.
Te voy a contar exactamente qué ropa llevar al Camino de Santiago, mes a mes, y cuántas unidades de cada cosa. Sin lista infinita. Lo que de verdad va en mi mochila y por qué.
La regla que lo resuelve todo: capas, no prendas
Deja de pensar en «camisetas» y «chaquetas». Piensa en tres capas, y elige una prenda para cada una según el mes.
- Primera capa: la que toca tu piel.Su trabajo es sacarte el sudor de encima. Lana merino o tejido técnico. Algodón jamás: se empapa, se queda frío y te roza.
- Segunda capa: la que te calienta.Un polar fino o una sudadera técnica. En julio a lo mejor ni la sacas de la mochila; en marzo la llevas puesta toda la mañana.
- Tercera capa: la que te protege.Viento y lluvia. Chaqueta impermeable o poncho. En el Camino esta capa no es opcional en ningún mes del año, y te lo dice alguien que ha pasado agosto calada en Galicia.
Con esas tres capas resuelves de abril a noviembre. Lo único que cambia de un mes a otro es el grosor de cada una y cuántas veces la usas.
La lista base, vaya el mes que vaya
Esto va en la mochila en abril y en agosto. Lo que cambia según la época lo tienes justo después.
| Prenda | Cuántas | Por qué esa cantidad |
|---|---|---|
| Camiseta técnica o de merino | 2 | Una puesta, otra secándose. La merino aguanta días sin oler. |
| Pantalón de caminar | 1 (+1 corto en verano) | El que llevas puesto. Desmontable si dudas del tiempo. |
| Ropa interior técnica | 3 | Pesa nada y es donde no conviene ahorrar. |
| Calcetines de caminar | 3 pares | Uno puesto, uno limpio, uno secándose. Aquí no se recorta. |
| Segunda capa (polar o sudadera) | 1 | Para las mañanas y para el albergue por la noche. |
| Chaqueta impermeable o poncho | 1 | Llueve en todos los meses del año. En Galicia, siempre. |
| Ropa de albergue | 1 juego | Mallas o pantalón fino y camiseta. Sirve también de pijama. |
| Calzado de descanso | 1 par | Chanclas o zuecos. Para la ducha y para soltar el pie. |
| Gorra o sombrero | 1 | Aunque sea octubre. La meseta no perdona. |
Y punto. Todo lo demás es opcional, incluida esa camiseta «por si acaso» que ya estás pensando en meter.
Mes a mes
Aquí está lo que cambia. Si ya sabes cuándo vas, ve directa a tu época.
Abril y mayo
Los meses más traicioneros. Sales del albergue a seis grados y a mediodía vas en manga corta. Y llueve. Llueve de verdad.
Añade a la lista base: una camiseta de manga larga de merino, un buff o braga de cuello, y guantes finos si eres friolera. La impermeable aquí tiene que ser buena, no un plástico de emergencia.
Quita: nada. En primavera no se recorta.
Junio, julio y agosto
Calor de verdad. En la meseta se pasan de largo los treinta y cinco grados a mediodía, y el sol no tiene dónde esconderse: no hay sombra entre Burgos y León.
Añade: un pantalón corto, una gorra con cubrenuca y ropa interior de más (con ese calor se lava a diario). Camiseta de manga corta, pero si aguantas la manga larga fina te vas a ahorrar quemaduras en los antebrazos.
Quita: el polar grueso. Con una sudadera fina para la noche sobra.
Septiembre y octubre
Para mí, la mejor época para caminar. Se acaba el calor bestia, las mañanas piden manga larga y las tardes siguen siendo amables. Octubre ya trae lluvia en serio en el norte.
Añade: manga larga de merino, braga de cuello y un gorro fino para las salidas de madrugada. El pantalón largo pasa a ser el de diario.
Quita: el pantalón corto a partir de la segunda semana de octubre.
Si vas en esta época, te interesa esto otro: el Camino de Santiago en octubre y en otoño.
De noviembre a marzo
Otro juego. Aquí la ropa deja de ser comodidad y pasa a ser seguridad, sobre todo en O Cebreiro y en los tramos de montaña.
Añade: segunda capa de verdad (polar o plumas fino), guantes, gorro, braga de cuello, calcetines más gruesos y una camiseta térmica de manga larga. El impermeable tiene que cortar el viento, no solo el agua.
Quita: todo lo de verano. No hay término medio.
Y lee esto antes de decidirte: el Camino de Santiago en invierno. Es una experiencia enorme, pero hay que ir preparada.
Lo que no tienes que llevar
Esta lista te va a ahorrar más peso que cualquier cosa que compres.
- Vaqueros. Pesan, no transpiran y tardan dos días en secarse. Ni para el albergue.
- Algodón, en general. Camisetas, calcetines, ropa interior. Se empapa de sudor, se queda frío y te regala ampollas.
- Ropa «de calle» para las noches. Nadie te va a mirar. Todo el mundo va en chanclas y con la misma camiseta de ayer.
- Cinco camisetas. Dos. Con dos vas de sobra.
- El chubasquero de usar y tirar. Se rompe en el primer día de viento y acabas comprando uno decente a precio de aeropuerto.
- Toalla de casa. Una de microfibra pesa una décima parte y seca en nada.
Cuánto debe pesar toda tu ropa
La regla que se repite siempre es que la mochila no pase del 10 % de tu peso. Si pesas 60 kilos, 6 kilos. Y ahí dentro va todo: ropa, saco, agua, botiquín.
Eso significa que la ropa entera no debería pasar de 2 o 2,5 kilos, contando lo que llevas puesto aparte.
Si además quieres acertar con la mochila donde va todo esto, aquí tienes mi guía de mochilas y cómo ajustarla para que el peso no te caiga en los hombros.
La ropa que llevo yo
No te voy a recomendar nada que no haya sudado. Esto es lo que sale de mi mochila etapa tras etapa.
- Primera capa, merino: camiseta de lana merino Lurbel. Regula la temperatura y no huele aunque la lleves tres días. Es la prenda en la que más se nota pagar un poco más.
- Primera capa, verano: camiseta técnica Salewa Puez. Ligerísima y transpirable para los días de calor de verdad.
- Segunda capa: sudadera Lurbel con capucha para primavera y otoño, y un polar cuando aprieta el frío.
- Tercera capa: chaqueta impermeable Rab Namche GTX. Lluvia de verdad, no salpicaduras. En Galicia, imprescindible.
- Para el chaparrón de verano: un poncho ligero de unos 200 gramos que cubre también la mochila.
- Calcetines: los Lurbel del Camino, anti-ampollas y de caña corta. Si tienes los dedos delicados, los de dedos.
- Cuello: braga de merino Lurbel en otoño e invierno, y una Buff tubular en verano para el sol y el polvo.
- Para el albergue: unos Crocs. Amarillos. El alivio de los pies al llegar.
Y si quieres verlo todo junto, con mochila, botiquín y tecnología incluidos, lo tengo aquí: lo que llevo de verdad en la mochila.
Del calzado no te hablo aquí porque da para un artículo entero, y lo tengo: cómo elegir el calzado para el Camino y los mejores calcetines, que son la mitad del problema de las ampollas.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas camisetas hay que llevar al Camino de Santiago?
Dos. Una puesta y otra secándose. Si son de merino o de tejido técnico, se lavan por la noche y están listas por la mañana. Una tercera solo tiene sentido si caminas en invierno y no siempre hay dónde tender.
¿Qué ropa llevar al Camino de Santiago en verano?
Dos camisetas técnicas, un pantalón largo ligero y uno corto, tres juegos de ropa interior, tres pares de calcetines, una sudadera fina para la noche, gorra con cubrenuca y un poncho o impermeable ligero. Aunque vayas en agosto, el impermeable va contigo.
¿Y en invierno?
Lo mismo, pero con camiseta térmica de manga larga, polar o plumas fino, guantes, gorro, braga de cuello, calcetines más gruesos e impermeable que además corte el viento. Es el único momento del año en que conviene llevar algo de más.
¿Merece la pena la lana merino o es marketing?
Merece la pena y mucho. Regula la temperatura, no huele aunque la lleves varios días seguidos y eso te permite llevar menos prendas. Cuesta más, pero es de las pocas cosas del Camino donde el precio se nota de verdad.
¿Se puede lavar la ropa en los albergues?
Sí. Casi todos tienen lavadero y tendedero, y muchos privados tienen lavadora de pago. Con un jabón neutro en pastilla y diez minutos por la noche vas sobrada. Lleva un par de pinzas y un cordel: en temporada alta el tendedero se llena enseguida.
¿Hace falta ropa específica de montaña?
No hace falta ropa cara, pero sí que sea técnica. Lo único innegociable es que no sea de algodón y que el impermeable sea de verdad. Con eso y calcetines buenos vas mejor equipada que mucha gente que se ha gastado el triple.
Para cerrar
La ropa del Camino se resume en una frase: tres capas, dos juegos y nada de algodón.
Todo lo demás son matices de calendario. Y si dudas entre meter una cosa o no meterla, no la metas. Te lo digo yo, que he mandado más de un paquete de vuelta a casa desde una oficina de Correos en mitad de la meseta.
Los kilómetros se hacen con las piernas, pero se disfrutan con la espalda.
Nos vemos en el Camino.
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